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La Rotunda de el Bagre
Aunque La Rotunda entra oficialmente en nuestra historia política en 1854 y por ella pasan ex presidentes y ex ministros, caudillos y periodistas, es primero con Castro y luego con Gómez que alcanza fama de cárcel terrible. Resultan vivenciales las descripciones de Blanco Fombona y Leoncio Martínez (Leo). También son reflejos de los tiempos de el Bagre La Rotunda por dentro, de Alejandro Trujillo, y La mazmorra caraqueña, de Eduardo Porras Bello.
Pero sin duda su biógrafo por excelencia, a pesar de que estuvo allí sólo
entre 1919 y 1922, fue José Rafael Pocaterra, quien la transformó en materia narrativa, equiparable a obra de ficción: una urdimbre de hombres acosados, fidelidades y traiciones, caudillos engrillados y trágicos testimonios de una época en la que el futuro parecía borrado.
De La Rotunda quedaron algunas fotos tomadas por una rudimentaria cámara construida entre rejas. Más tarde, antes de su demolición (1936), Alfredo Boulton captó lo que, efímero como todo, iba a desaparecer de la memoria de los venezolanos. |
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La Semana del Estudiante
La Federación de Estudiantes de Venezuela de 1928, cuya directiva está formada por Jacinto Fombona Pachano (presidente), Raúl Leoni (segundo presidente), Elías Benarroch, Isaac Pardo, Miguel Otero Silva, Juan José Palacios, José Tomás Jiménez Arráiz y Rafael Enrique Chirinos, decide realizar un ciclo de actividades culturales con el apoyo del rector, Diego Carbonell. Para recabar fondos destinados a costear el ciclo, con motivo de los carnavales se celebra en febrero la Semana del Estudiante, durante la cual se deben llevar a cabo los siguientes actos: un desfile desde la UCV hasta el Panteón Nacional; la coronación de la reina de los estudiantes, Beatriz I; un recital de la juventud; una concentración estudiantil en La Pastora; y una ternera, que no se realiza por el desenlace político que toman los acontecimientos.
Durante los actos de coronación de la reina habla Pío Tamayo, veterano luchador antigomecista y el poema que compone en honor a la reina es considerado subversivo por las autoridades. Igualmente, las intervenciones de los estudiantes Rómulo Betancourt, Jóvito Villalba y Joaquín Gabaldón Márquez son juzgadas como revolucionarias. El gobierno reprime los actos que se están desarrollando, y encarcela en La Rotunda a Pío Tamayo y a los oradores mencionados. En un acto de solidaridad con sus compañeros, 214 estudiantes un grupo relativamente numeroso se entregan voluntariamente a la policía y son trasladados al castillo de Puerto Cabello. Allí permanecen durante doce días, al cabo de los cuales son dejados en libertad ante la reacción de la sociedad caraqueña. Cuando los estudiantes regresan a la capital son recibidos como héroes. |