ESTRUCTURA DEL LIBRO ROJO


PROYECTO EVE - ESPECIES VENEZOLANAS EN VÍAS DE EXTINCIÓN

Durante 30 años los Libros Rojos de Datos (del inglés Red Data Books) han liderizado las actividades para la conservación de especies a nivel mundial (Fitter & Fitter 1987). La edición de estas publicaciones ha generado bases de datos extensas que hoy en día se mantienen en el World Conservation Monitoring Centre (WCMC), ubicado en Cambridge, Gran Bretaña.
Las bases de datos referidas contienen información sobre especies amenazadas de todas partes del mundo, clasificadas según un sistema de categorías jerárquico que define la gravedad de la situación de cada especie en particular (Mace & Lande 1991, Mace et al. 1992, IUCN 1993, 1994), aunque en estos casos la categoría asignada corresponde a la situación de la especie en toda su área de distribución, es decir, un «promedio» de la situación de las poblaciones ubicadas en las distintas regiones del planeta. No es posible negar la importancia de estos Libros Rojos a la hora de asignar prioridades de conservación a nivel mundial, pero su utilidad en contextos más locales, como en el caso de un país o de una región, es limitada.
Por esta razón en los últimos años se ha prestado especial atención a la preparación de Libros Rojos regionales, como es el caso de Finlandia (Rassi & Väisänen 1987), Chile (Glade 1988), Islas Canarias (Martín-Hidalgo et al. 1989), Perú (Pulido 1991), España (Blanco & González 1992), Brasil (da Fonseca et al. 1994), Argentina y Colombia. En la mayoría de estas publicaciones sólo se contempla a animales vertebrados, en unos pocos se incluyen invertebrados y en sólo uno de estos casos se editó un Libro Rojo de Flora de nivel regional (Chile).

En Venezuela nunca se había publicado un Libro Rojo de Datos, a pesar de ser considerado como una prioridad en el Plan de Acción para la Conservación de Especies de 1988-1992 (FUDENA 1989). La única información disponible era la contenida en las bases de datos del WCMC, donde se señala que el total de especies amenazadas de nuestro país es de 106 plantas, 19 mamíferos, 34 aves y 3 reptiles (Groombridge 1992).

Basado en estos antecedentes, en 1989 PROVITA decide iniciar el Proyecto EVE (Especies venezolanas en Vías de Extinción), en el cual se establecía como objetivos principales: a) identificar los taxa animales (vertebrados e invertebrados) amenazados de extinción en Venezuela; b) determinar la situación actual y grado de amenaza; y c) establecer las necesidades y prioridades de conservación de la fauna del país. Entre los resultados concretos del proyecto se contempló: recopilación de información sobre los taxa animales amenazados de extinción en Venezuela, creación de una base de datos con la información recabada y publicación del Libro Rojo de la Fauna Venezolana.

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PREPARACIÓN DEL LIBRO ROJO DE LA FAUNA VENEZOLANA

Para recopilar la información contamos con la colaboración de un Comité Asesor, conformado por científicos que han desarrollado investigaciones sobre especies amenazadas y que suministraron los datos necesarios sobre distribución, abundancia, situación actual, biología y ecología básica. El Comité estuvo constituido por 2 Asesores Principales, el Dr. Juhani Ojasti (Instituto de Zoología Tropical - Universidad Central de Venezuela) y el Dr. Stuart Strahl (Pickering Creek Environmental Center-USA), y 29 Asesores Especialistas en diferentes grupos taxonómicos (Apéndice B).

Después de la creación del Comité Asesor, el siguiente paso fue la elaboración de la Lista Preliminar de los Taxa Animales Potencialmente Amenazados de Venezuela, a partir de las listas de especies amenazadas (e.g. IUCN 1986, IUCN 1988, IUCN 1994, Apéndices I y II CITES), libros rojos de datos internacionales (e.g. Groombridge 1982, Thornback & Jenkins 1982, Collar et al. 1992), artículos en revistas y textos nacionales (i.e. Gondelles et al. 1981, Romero 1985, Trebbau 1985), independientemente de su nivel de detalle. La Lista fue revisada y actualizada con ayuda del Comité Asesor y sirvió de referencia para el conjunto de actividades a realizar posteriormente.

Con apoyo del Comité Asesor fueron seleccionados diversos investigadores, especialistas en diferentes grupos taxonómicos, con el propósito de obtener la información necesaria sobre los taxa clasificados en la Lista Preliminar. Para ello se distribuyeron cerca de 2.000 cuestionarios entre más de 130 investigadores de Venezuela y el exterior, solicitando información sobre aproximadamente 370 taxa animales y referencias bibliográficas sobre ellos, a fin de mejorar la cantidad y calidad de los datos disponibles en la fase preparatoria.

El procesamiento de los datos y el análisis de la información recabada a través de los investigadores consultados, consistió en comparar y contrastar lo relativo a la asignación de las categorías con lo establecido en las Listas Internacionales, y en la validación de dicha información según el grado de especialización de los colaboradores respecto a los diferentes grupos taxonómicos. Cabe destacar que la asignación de las categorías no siempre fue una tarea fácil. En algunos casos, cinco especialistas presentaron hasta cinco apreciaciones diferentes sobre la categoría más adecuada para un taxón en particular. Incluso las sugerencias fueron contrastantes, dado que un investigador consideraba EP a un taxón, mientras que otro lo señalaba como FP; pero por suerte esta disyuntiva no fue muy frecuente y en la mayoría de los casos los criterios fueron complementarios.

Posterior al procesamiento, análisis, comparación y validación de la información recabada se evaluaron las categorías asignadas para cada taxón, con base en los criterios señalados en el Documento Final de UICN (UICN 1994), y luego fueron sometidas a discusión con el Comité Asesor. Es importante destacar que las categorías en definitiva asignadas, no necesariamente se corresponden con las opiniones emitidas por parte de los colaboradores, ya que prevaleció el análisis en conjunto, según la metodología utilizada.

Adicionalmente, el proceso para la asignación de las categorías se vio complicado por los diferentes cambios realizados en los últimos cuatro años a los sistemas de clasificación de IUCN, por lo que en algunos casos fue necesario repetir el análisis varias veces, hasta llegar a una conclusión definitiva.

Es importante señalar que gran parte de la información presentada en el Libro Rojo de la Fauna Venezolana es inédita, y proviene, en menor grado, de entrevistas sostenidas con especialistas. La información no publicada utilizada para la elaboración de este libro se encuentra depositada en los archivos del Proyecto EVE, en las oficinas de PROVITA, y está disponible para su consulta.

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ORGANIZACIÓN DE LA INFORMACIÓN

En el Capítulo III se definen las categorías utilizadas en el Libro Rojo de la Fauna Venezolana, basadas principalmente en el Documento Final (UICN 1994) [Apéndice A] y otros cambios realizados por los autores, a fin de lograr que la información refleje lo mejor posible la realidad nacional.

A partir de la Asamblea General de UICN, realizada en Madrid en 1984, se inició un proceso de revisión de las categorías utilizadas para clasificar a los taxa en las Listas y los Libros Rojos. Dicha Asamblea resultó en un conjunto de propuestas que dieron origen al libro The Road to Extinction "El Camino a la Extinción" (Fitter & Fitter 1987).

Producto de la incorporación de nuevas técnicas para estimar el riesgo a nivel poblacional y del fortalecimiento de la disciplina sobre biología de la conservación, surgió la oportunidad de diseñar un sistema objetivo basado en criterios cuantitativos. De esta manera se elaboró la primera propuesta conocida como los criterios Mace-Lande Versión 1.0 (Mace & Lande 1991), donde la ubicación de un taxón en una categoría se realiza mediante la evaluación de parámetros como la probabilidad de extinción, la estructura metapoblacional y los cambios observados en el tamaño de las poblaciones.

Sin embargo, el sistema presentó dificultades para su aplicación a plantas e invertebrados (Rabb 1992) y son pocas las especies a nivel mundial de las que existe suficiente información para su utilización estricta. Las críticas a las categorías Mace-Lande dieron origen a una serie de propuestas sucesivas: la Versión 2.0 (Mace et al. 1992), Versión 2.1 (IUCN 1993), Versión 2.2 (Mace & Stuart 1994) y Documento Final (UICN 1994), en las que tratan de incorporarse las opiniones de los numerosos especialistas que participaron en el proceso.En la asignación de categorías a los taxa incluidos en el Libro Rojo de la Fauna Venezolana, se ha intentado mantener el espíritu de objetividad y precisión que caracteriza a la discusión anteriormente expuesta. No obstante, la información existente sobre los animales amenazados en nuestro país es fundamentalmente cualitativa, y en el mejor de los casos se sabe sobre las áreas del territorio nacional donde una especie no ha sido detectada en un período muy largo, o sobre las especies que se encuentran bajo mayor presión por cacería o destrucción de su hábitat. Dos criterios especialmente determinantes para la asignación de categorías fueron las tendencias poblacionales y de distribución.

En el Capítulo IV se incluye la Lista Roja de la Fauna Venezolana, donde se enumeran todos los taxa incluidos en las Fichas Descriptivas y que fueron clasificados según las diferentes categorías asignadas.

El Capítulo V lo conforman tablas y gráficos donde se representan los datos compilados acerca de la totalidad de los taxa evaluados y la clasificación según el grado de amenaza que enfrentan.

El formato para la organización de las referencias de este libro es intermedio entre el utilizado en los Libros Rojos de Datos de la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN) y el del Primer Borrador para revisión del CAMP Global de Aves Acuáticas (Ellis-Joseph et al. 1992). Las Fichas Descriptivas que conforman el Capítulo VI mantienen el esquema que se describe en la página 26.

Este Capítulo se subdivide en dos partes:

En la PARTE I se describen los taxa amenazados, según la categoría asignada para cada uno de ellos y divididos por grupos de especies.

En la PARTE II se encuentran los taxa separados por grupos y clasificados en riesgo aunque no amenazados, pero que requieren de especial atención debido a su estado de conservación actual y las amenazas que podrían enfrentar en un futuro cercano.

Fichas Compartidas: En algunos casos, por tratarse de taxa estrechamente relacionados, de los cuales existe poca información y cuya situación es similar, se presenta una ficha única que resume los datos disponibles a nivel de grupo.

Utilización de los Términos Taxón y Taxa: Se utiliza el término taxón, o taxa en plural, para hacer referencia a cualquiera de la unidades formales de la clasificación jerárquica taxonómica. Casi siempre se emplea con respecto a especies y subespecies indistintamente. Esto obedece a la necesidad de considerar a las subespecies en las prioridades de conservación, ya que al hablar de especies amenazadas, uno de los principales argumentos para proponer su conservación es el riesgo de pérdida del material genético. Indudablemente una subespecie constituye un tipo genético único y distinto al de otras subespecies de la misma especie. En Venezuela la situación actual de una subespecie en muchos casos es diferente, y de extinguirse alguna de ellas no es posible sustituirla por otra, ya que cada una evoluciona bajo presiones selectivas particulares.

Comunicaciones Personales: Información obtenida a través de entrevistas con Especialistas. Una proporción significativa de las citas presentadas en el texto están acompañadas del término com. pers., como abreviatura de comunicación personal.

Distribución Geográfica: Comúnmente se utiliza la división de Venezuela en regiones y estados, y se determina la situación actual de un taxón según sea el caso. Donde la información lo permite, se expone la situación en localidades específicas.

Ilustraciones: Las ilustraciones que complementan los textos fueron seleccionadas con el fin de lograr una representación adecuada de los distintos grupos de animales y las diferentes categorías de riesgo. Indudablemente, la disponibilidad de ejemplares depositados en museos, que pudieron servir de modelo para las ilustraciones, también influyó sobre la selección final.

Siglas Utilizadas:

    CITES: Convención Internacional sobre el Comercio de Especies de Plantas y Animales Amenazados. Conocida también como Convención de Washington

    CSE / SSC: Comisión para la Supervivencia de las Especies de UICN

    FONAIAP: Fondo Nacional de Investigaciones Agropecuarias (adscrito al MAC)

    FUDENA: Fundación para la Defensa de la Naturaleza

    INPARQUES: Instituto Nacional de Parques (adscrito al MARNR)

    MAC: Ministerio de Agricultura y Cría

    MARNR: Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales Renovables

    PROFAUNA: Servicio Autónomo PROFAUNA (adscrito al MARNR)

    RAMSAR: Convención Relativa a los Humedales de Importancia Internacional Especialmente como Hábitat de Aves Acuáticas. Conocida también como Convención RAMSAR

    SPAW: Protocolo Relativo a las Áreas y Flora y Fauna Silvestres Especialmente Protegidas en la Región del Gran Caribe (siglas en inglés)

    UICN / IUCN: Unión Mundial para la Naturaleza

El Capítulo VII agrupa la totalidad de los taxa que fueron considerados para el Proyecto EVE. Las categorías se corresponden con la clasificación establecida por la UICN: Extinto (EX), Extinto en Vida Silvestre (ES), Probablemente Extinto en Vida Silvestre (ES?), En Peligro Crítico (CR), En Peligro (EP), Vulnerable (VU), Menor Riesgo (MR), Insuficientemente Conocido / Datos Insuficientes (IC), Fuera de Peligro (FP) y No Evaluado (NE).

Se agrega una aclaratoria en aquellos taxa que no se consideran parte de la fauna venezolana (NO VZLA), ya que su distribución no abarca nuestro país, al menos con base en la información disponible en la actualidad. Se consideró importante la mención de éstos debido a que en algunas publicaciones se les señala como fauna nacional.

Las categorías Extinto (EX) y Extinto en Vida Silvestre (ES) no fueron asignadas a ningún taxón en nuestro país, ya que en Venezuela no se conoce hasta los momentos ninguna especie que se haya extinguido por actividades humanas en tiempos recientes. Los taxa clasificados como FP, NE y NO VZLA no fueron incluidos en las Fichas Descriptivas que conforman el texto del libro.

Algunos de los taxa que se presentan en la lista exhiben varias categorías. Esto se debe a que se intenta reflejar las diferentes opiniones de los Asesores y Especialistas consultados. La categoría que aparece resaltada en negrillas es la que finalmente se adoptó para clasificar al taxón en el Libro Rojo de la Fauna Venezolana.

El Capítulo VIII incluye el Mapa de Venezuela distribuido geográficamente en estados y áreas protegidas: parques nacionales, monumentos naturales, refugios de fauna, reservas de fauna y reservas de biosfera.

El Capítulo IX contiene una Bibliografía seleccionada donde se citan las diversas publicaciones consultadas para la elaboración de los textos.

El Capítulo X está conformado por un Índice Alfabético donde se encuentran, tanto los nombres científicos, como los comunes de las diferentes especies evaluadas y su ubicación en el texto.

En el Apéndice A se presenta el Capítulo V de los Criterios para las categorías En Peligro Crítico, En Peligro y Vulnerable, según el Documento Final, UICN 1994.

En el Apéndice B se encuentra la lista de los Investigadores que colaboraron con el Proyecto EVE, el cual ha sido posible gracias a la desinteresada colaboración de un selecto grupo de científicos y conservacionistas que brindaron datos, ideas e incluso información inédita, que fueron la base y sustancia del Libro Rojo de la Fauna Venezolana.

En el Apéndice C se presenta una breve reseña sobre las instituciones editoras del Libro Rojo de la Fauna Venezolana: Provita y Fundación Polar.

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