MAMÍFEROS

MURCIÉLAGO NARIGUDO

Lonchorhina fernandezi

(Mammalia, Chiroptera, Phyllostomidae)

Murciélago narigudo, murciélago de espada

Sword-nosed bat


DISTRIBUCIÓN:
Especie endémica de Venezuela. Se encuentra en sabanas al norte del Estado Amazonas, cerca de Puerto Ayacucho, y al oeste del Estado Bolívar, caracterizadas por elementos florísticos de transición entre la región de los llanos y amazónica (Ochoa & Ibañez 1982, Ochoa & Sánchez 1988). Es la especie de menor tamaño del género (Eisenberg 1989).

SITUACIÓN ACTUAL:
Hasta el presente sólo se conocen 45 ejemplares de la especie y todos son machos. Su distribución está restringida a dos localidades, y su abundancia, además de ser muy baja, parece mostrar grandes oscilaciones. Los miembros de la especie se refugian en colonias ubicadas en cuevas (Ochoa & Sánchez 1988). Se piensa que es una especie de murciélago hematófago (vampiro), por lo que los lugareños queman sus colonias y controlan sus poblaciones con pomadas anticoagulantes (Ochoa com. pers.). La validez taxonómica de la especie ha sido cuestionada, argumentándose que se podría tratar de un demo aislado de Lonchorhina orinocensis vinculado a un hábitat más selvático (Linares 1987).

TAMAÑO POBLACIONAL ESTIMADO:
La información que existe hasta los momentos indica que se trata de una especie extremadamente escasa (Ochoa & Sánchez 1988), aunque no se conocen estimados sobre el tamaño poblacional.

PRINCIPALES AMENAZAS:
Además de la degradación de las sabanas que conforman su hábitat principal, las colonias de Lonchorhina fernandezi son objeto de medidas extremas para el control de murciélagos hematófagos (Ochoa com. pers.). Por ser un animal que forma colonias en cuevas, son muchos los murciélagos afectados cuando las mismas son atacadas por humanos, lo que causa una presión muy elevada sobre sus poblaciones, que se encuentran muy restringidas y son bastante pequeñas (Ochoa & Ibañez 1982, Ochoa & Sánchez 1988).

MEDIDAS DE CONSERVACIÓN TOMADAS:
Ninguna en particular.

MEDIDAS DE CONSERVACIÓN PROPUESTAS:
Iniciar programas de educación ambiental con la finalidad de eliminar las falsas creencias que atribuyen a la especie hábitos hematófagos, y proporcionar el entrenamiento adecuado al personal responsable del control de vampiros. Desarrollar un programa de investigación para localizar sus poblaciones y definir su distribución geográfica, al igual que conocer sobre la dinámica y estructura de las colonias de esta especie.