REPTILES

CAIMÁN DEL ORINOCO

Crocodylus intermedius

(Reptilia, Crocodylia, Crocodylidae)

Caimán del Orinoco

Orinoco crocodile


El caimán del Orinoco es la única especie de cocodrilo cuya distribución está contenida en una cuenca hidrográfica (Thorbjarnarson & Hernández 1992). En el pasado sus poblaciones se extendían a lo largo de la cuenca del río Orinoco en Colombia y Venezuela (Arteaga 1993), ocupando principalmente ríos de gran cauce y aguas turbias (Groombridge 1982); sin embargo, hoy en día permanece en la forma de un conjunto de poblaciones pequeñas y aisladas, y ubicadas fundamentalmente en hábitats marginales. Hasta el momento no se ha logrado establecer en forma definitiva la razón por la cual su distribución nunca se extendió a través del brazo Casiquiare, hacia la cuenca del río Amazonas (Medem 1983). En Venezuela su distribución anterior era amplia en las tierras bajas de la cuenca del Orinoco, fundamentalmente a lo largo de llanos y sabanas inundables, pero extendiéndose además hacia áreas boscosas del sur del país y hábitats adecuados hacia el piedemonte andino. En la actualidad está restringido a menos de 15 subpoblaciones dispersas en su área de distribución original (Thorbjarnarson & Hernández 1992).

SITUACIÓN ACTUAL: Actualmente la distribución y abundancia del caimán del Orinoco es sólo una pequeña muestra de lo que era en el pasado. Los escritos de Alexander von Humboldt, que relatan expediciones realizadas a principios del siglo XIX, lo señalan como un animal abundante, avistado con frecuencia y bajo fuerte presión de cacería (Medem 1983). Entre 1930 y 1950 sus poblaciones disminuyeron bruscamente y desde entonces no han aumentado en forma significativa. Aparentemente su recuperación se encuentra inhibida en forma parcial por el aumento de las poblaciones de babas (Caiman crocodilus), potenciales competidores y depredadores de caimanes juveniles (Thorbjarnarson 1992a). El estado actual de la especie es señalado como muy grave y debe considerarse en riesgo Crítico de extinción (Medem 1971, Thorbjarnarson & Hernández 1992, Arteaga 1993). A nivel internacional, la especie Crocodylus intermedius ha sido declarada En Peligro de extinción por la Unión Mundial para la Naturaleza (Thorbjarnarson 1992, IUCN 1994).

TAMAÑO POBLACIONAL ESTIMADO: En un recorrido fluvial en más de 3.300 km a lo largo de la cuenca del río Orinoco, realizado por los investigadores Goldshalk y E. Sosa, sólo fueron observados 273 caimanes, lo que les llevó a proponer que el tamaño poblacional máximo para la especie no podía ser superior a los 1.000 individuos (Goldshalk 1978, 1982, Groombridge 1982). Desde entonces, se han realizado censos y estudios de campo en varias localidades (ver Arteaga 1993), de los cuales se desprende que las principales poblaciones existentes se encuentran localizadas en los ríos Tucupido en Portuguesa, Capanaparo en Apure, Cojedes y Sarare en Cojedes y Represa de Camatagua en Aragua (Goldshalk 1982, Ayarzagüena 1987a, Thorbjarnarson & Hernández 1992). Los estimados poblacionales conocidos para cada localidad son los siguientes: 107 individuos en el río Tucupido, 200 en el río Cojedes, 150 en el río Sarare, 233 en el río Capanaparo y 68 en el río Caura (Franz et al. 1985, Ramo & Busto 1986, Ayarzagüena 1987a, Thorbjarnarson 1992b, com. pers., Seijas com. pers.).

PRINCIPALES AMENAZAS: A finales de los años 20 se inició la explotación comercial del caimán del Orinoco, con el propósito de aprovechar su piel y venderla en el mercado peletero internacional (Thorbjarnarson & Hernández 1992). A mediados de los años 30 esta actividad alcanza su máximo nivel, y en San Fernando de Apure, centro del comercio de la especie, se vendían entre 3.000 y 4.000 pieles diarias (Mondolfi 1965). Aunque la sobreexplotación de sus poblaciones llevó al colapso a la industria peletera a principio de los años 50, todavía son capturados por cazadores oportunistas (Arteaga 1993). Actualmente, la principal amenaza para la especie es la destrucción del hábitat. La mayor población conocida, ubicada en los ríos Cojedes y Sarare en el Estado Cojedes, está amenazada por el desarrollo de un sistema de canales que forma parte de proyectos para el desarrollo agrícola (Ayarzagüena 1987a), y se estima que el hábitat natural remanente puede ser destruido en menos de tres años (Ayarzagüena com. pers., citado por Thorbjarnarson & Hernández 1992). En otras zonas, los ríos se encuentran bajo la influencia de actividades mineras, agrícolas e industriales, lo que ha producido la contaminación de sus aguas y la reducción del hábitat utilizable por la especie (Arteaga 1993). Adicionalmente, el saqueo de nidos para extraer los huevos con fines de subsistencia y la venta de caimanes recién nacidos a turistas, son actividades que cobran importancia como factores de riesgo, especialmente si se considera el tamaño reducido de las poblaciones actuales (Arteaga 1993, Thorbjarnarson 1992a). Por otra parte, algunos caimanes son atrapados accidentalmente en redes de pesca a las que son atraídos por los peces capturados. Si al momento de recoger las redes los caimanes aún se encuentran vivos, son generalmente ofrecidos para la venta, pero en caso de que mueran ahogados, son desollados y las pieles vendidas (Arteaga 1993).

MEDIDAS DE CONSERVACIÓN TOMADAS: El caimán del Orinoco está incluido en el Apéndice I del CITES. En Venezuela se encuentra bajo protección especial y su cacería es ilegal, ya que forma parte de la Lista de Animales en Veda por tiempo indefinido según Resolución No. 95 MARNR del 28/11/79. El Parque Nacional Santos Luzardo, fundado el 24/02/88, y el Refugio de Fauna Silvestre Caño Guaritico, creado el 30/03/89, fueron ampliados para proteger hábitats importantes en la distribución del caimán. Desde hace 20 años se realizan numerosos esfuerzos en diferentes centros para la cría en cautiverio y reintroducción de ejemplares, con el fin de contribuir con la recuperación de las poblaciones silvestres. El principal centro de cría en cautiverio se localiza en el Fundo Pecuario Masaguaral en Guárico, con capacidad para reproducir entre 150 y 200 juveniles al año (Arteaga 1993). Se destaca el excelente trabajo del propietario del fundo, el Sr. Tomás Blohm, y las instituciones que apoyan esta labor: FUDENA, Wildlife Conservation Society y el Venezuelan Smithsonian Project. Actualmente existen otros tres centros: Hato El Frío, con el apoyo de la Sociedad de Ciencias Naturales La Salle y la Agencia Española de Cooperación Internacional; la Universidad Experimental de Los Llanos Ezequiel Zamora, con apoyo de FUDENA (Ramo et al. 1992); y el Hato Puerto Miranda. Desde 1990, un número creciente de caimanes juveniles de los centros de cría han sido reintroducidos en las siguientes áreas protegidas: Refugio de Fauna Silvestre Caño Guaritico, Parque Nacional Santos Luzardo, Embalse de Tucupido en Portuguesa y Caño Matiyure del Hato El Cedral en Apure. El número de ejemplares reintroducidos alcanza un total de 1.214 individuos, incluyendo los liberados en 1994 (Arteaga 1993, Medina com. pers.).

MEDIDAS DE CONSERVACIÓN PROPUESTAS: El Grupo de Especialistas de Crocodrílidos de Venezuela (GECV), reunidos en julio de 1993, elaboraron el Plan de Acción: Supervivencia del Caimán del Orinoco, el cual recoge la opinión de especialistas del gobierno y de organizaciones no gubernamentales, sobre el conjunto de actividades necesarias para la conservación de esta especie. Se identificaron cinco áreas de acción principales: a) poblaciones silvestres y su hábitat; b) cría en cautiverio; c) reintroducción, repoblación y seguimiento; d) educación ambiental y participación comunitaria; e) guardería ambiental (Arteaga 1993). Se considera que la mejor opción para la conservación de la especie es brindar el apoyo necesario a este plan de acción, ya que fue elaborado sobre la base de veinte años de experiencia y la participación de personas e instituciones involucradas en el proceso para la conservación del caimán del Orinoco.