DISTRIBUCIÓN:
El tinicalo es una especie endémica de Venezuela. Su distribución está restringida a la cuenca del Lago de Valencia (Infante 1984).
SITUACIÓN ACTUAL:
Las poblaciones del tinicalo se encuentran sometidas a una amenaza extrema en la actualidad. Su tamaño poblacional y distribución geográfica están disminuyendo aceleradamente. Por tanto, de no tomarse medidas en forma inmediata, la sobrevivencia del taxón es poco probable a corto plazo (Infante com. pers.).
TAMAÑO POBLACIONAL ESTIMADO:
Desconocido.
PRINCIPALES AMENAZAS:
La principal amenaza para esta especie es la destrucción generalizada de su hábitat. La cuenca del Lago de Valencia es el asentamiento de una de las zonas industriales más importantes del país, de áreas agrícolas y pecuarias prominentes y de numerosos poblados humanos de gran tamaño entre los que se cuentan las ciudades de Maracay y Valencia. Además de la modificación de los ambientes terrestres de la cuenca, las aguas de los ríos y el lago están severamente contaminados. Grandes cantidades de desechos domésticos, industriales y agrícolas son continuamente vertidos en ellos. Por otra parte, se ha señalado que la introducción de especies exóticas puede haber contribuido con la reducción de los tamaños poblacionales del tinicalo. Se sabe que especies de reciente introducción, como la mojarra de río (Caquetaia kraussii) y la tilapia (Oreochromis mossambicus), ajenas a la cuenca del Lago de Valencia, incluyen a Xenomelaniris venezuelae entre sus presas (Infante 1979, 1981).
MEDIDAS DE CONSERVACIÓN TOMADAS:
La especie no ha sido objeto de ninguna medida de conservación en el país.
MEDIDAS DE CONSERVACIÓN PROPUESTAS:
Debido a que la cuenca del Lago de Valencia es endorreica, las sustancias contaminantes presentes en el agua tienden a aumentar de concentración con el tiempo. Por esta razón, una solución que ha sido sugerida para manejar este problema es la apertura de una salida del lago, combinada con el tratamiento adecuado de las corrientes vertidas en este cuerpo de agua. Ante la gravedad de la situación actual de sus poblaciones naturales, se ha recomendado «sembrar» al tinicalo en hábitats adecuados fuera de su distribución conocida (Infante com. pers.). Alternativamente se podría iniciar un programa de cría en cautiverio. En cualquier caso, a menos que las aguas del Lago de Valencia sean nuevamente «habitables», la sobrevivencia en su área de distribución histórica no podrá ser garantizada.
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