Blas Bruni Celli Venezuela en 5 siglos de imprenta
CADIZ: EN LA IMPRENTA REAL.
En págs. 1094-1096 aparece el siguiente artículo: CONTINUACION DE LOS SUCESOS MILITARES OCURRIDOS | EN LA PROVINCIA DE VENEZUELA. Luego dice: Segundo parte del comandante D. Domingo de Monteverde. Fechado en Puerto Cabello Julio 9 de 1812. Monteverde. Al Señor gobernador de Coro. Da cuenta de la recuperación del Castillo de San Felipe en Puerto Cabello. En un párrafo dice: Ultimamente, el 6 por la mañana cuando pasaba á atacarlo y apoderarme de este puerto, me fué hecha proposicion por el comandante del Castillo-vigia y por el de esta plaza, manifestando su allanamiento, y la esperanza de que con él los redimiese de las estorsiones de la guerra y el saqueo. Concedido esto entré tranquilamente con mi tropa, y tomé posesion en nombre del rey de este pueblo y sus fortalezas, baterías, pertrechos, municiones y demas existencias. Después sigue un texto titulado: Recobro del castillo de S. Felipe por el subteniente D. Francisco Fernandez Vinori, el 30 de Junio de 1812.
Da cuenta de como se recuperó el Castillo y dice: Deseoso este oficial de abandonar á los insurgentes, empezó á sondear los ánimos de varios presos del castillo, y hallándolos adictos á la causa de la patria, se puso de acuerdo con los sargentos y cabos de artillería Manuel Saceda, Bernabé Miñana y Manuel Alcántara quienes le facilitaron inteligencia con el oficial de la vigia. Hecho esto, se avocó el mismo oficial con D. Juan Jacinto de Iztueta, uno de los presos, para manifestarle que todo estaba pronto, y saber de él si se comprometeria á surtir de víveres y pertrechos en caso de resistir la plaza algun tiempo. Conforme dicho Iztueta, en facilitar todo lo necesario de la isla de Curazao, le proporcionó el mencionado oficial una lima para que rompiese sus grillos y los de todos sus compañeros. || Verificóse así, y el dia 30 entre 12 y una de la tarde cerró la puerta del castillo, abrió las de las bóvedas, y todos se pusieron al arma en el mejor orden. Al breve rato se presentó con algun recelo el coronel Mires en la puerta avanzada del castillo en solicitud del oficial, quien le contestó que aquella fortaleza estaba por su rey D. FERNANDO VII. Sorprendido Mires se retiró de allí á carrera tendida; y aunque se dispararon contra él varios fusilazos tuvo la fortuna de salvarse ileso en la plaza. Luego continúa la relación de los hechos.
JCBL BC G289r 1810-1813.