Blas Bruni Celli Venezuela en 5 siglos de imprenta
Roma 1790.
BL B. 43 (8). Felipe Salvador Gilij nace en Legogno, cerca de Norcia, en Umbria en 16 de julio de 1721 (Tovar). Según otros nace en Spoleto. Ingresa a la Compañía de Jesús el 28 de agosto de 1740. Fue destinado a las misiones del Orinoco en 25 de abril de 1741. Embarca en Cádiz en febrero de 1743. Llega a Cartagena de Indias. En junio de 1743 llega a Bogotá. Estudia en la Universidad Javeriana y se ordena en Bogotá en 1748. En febrero de 1749 viaja por el Meta. Llega al Orinoco y alli vive 18 años. Regresa a Europa y muere en Roma el 10 de marzo de 1789.
La siguiente Nota fue escrita por Horacio Biord, y publicada en El Investigador Venezolano. Biblioteca Nacional. No. 11, Edición especial con motivo del V Centenario del Descubrimiento de América, y quien gentilmente ha permitido su reproducción en esta Bibliografía: Felipe Salvador Gilij nació en Legone, Italia, el 26 de julio de 1721. En 1740 entró a la Compañía de Jesús. Probablemente hizo su noviciado en España, en el Colegio de San Hermenegildo de Sevilla. En febrero de 1743 embarcó para América con destino a Santa Fe de Bogotá, en una expedición presidida por el Padre José Gumilla, autor del Orinoco Ilustrado y defendido. Desde Cartagena de Indias remontó el Magdalena y llegó a Bogotá. Allí completó sus estudios en la Universidad Javeriana y en 1749 fue ordenado sacerdote. Destinado a las misiones, llegó al Orinoco en febrero de 1749; Gilij tenía entonces 27 años y se dedicó de lleno a las tareas de evangelización. En el Orinoco Medio fundó la misión de San Luis Gonzaga de la Encaramada, en la margen Sur-Este del Orinoco, actual Estado Bolívar. Allí trabajó con varios grupos indígenas, principalmente con tamanacos y maipures, cuyas lenguas aprendió y de las cuales luego redactó sendas gramáticas y diccionarios. Permaneció en el Orinoco hasta julio de 1767, año de la expulsión de los jesuitas de los dominios españoles y regresó a Italia donde escribió su Ensayo de historia americana, publicado en cuatro tomos entre 1780 y 1784. Murió en Roma el 10 de marzo de 1789. || La obra de Gilij se enmarca en el contexto de la polémica, iniciada por autores europeos como de Paw, Raynal y Robertson, sobre la naturaleza americana, sus climas y sus pobladores. Gilij, que había residido durante más de 18 años en el Orinoco aportó datos de primera mano y atacó mesuradamente, y con argumentos derivados de su observación directa, aquellas afirmaciones o posiciones que no le parecieron válidas. Combatió las especulaciones infundadas y trató de corregir a los autores anteriores, especialmente a su maestro Gumilla, quien vivió menos tiempo en el Orinoco y obtuvo un conocimiento más limitado. En su obra se conjugan observaciones propias del naturalista, del historiador, del etnógrafo y del lingüista. La obra de Gilij es una exégesis de la labor misionera de los jesuitas, y de la conquista y colonización española de América. || El título completo de la obra es: Ensayo de historia americana, o sea historia natural, civil y sagrada de los reinos y provincias de Tierra Firme en la América Meridional, y consta de cuatro tomos. En el primero Gilij hace una introducción general de su plan de trabajo y luego pasa a describir las características ambientales del Orinoco: clima, flora, fauna, minerales, régimen de lluvias, etc. En el segundo tomo anota las características etnográficas de los orinoqueses, como denomina a los indios de las riberas del Orinoco y regiones del interior; el tercer tomo describe las religiones, el progreso de la evangelización en aquellas misiones y las lenguas indígenas. Presenta varios vocabularios y sendos resúmenes de las gramáticas del tamanaco y del maipure, lenguas hoy extintas, de filiación caribe, y de la aruaca. En el tomo cuarto trata las características ambientales y sociológicas de gran parte de los territorios de las actuales Repúblicas de Venezuela y Colombia. || La importancia de la obra de Gilij es múltiple. No sólo proporciona importantes datos ambientales e históricos, sino que contiene noticias etnográficas de inestimable valor debido tanto a su condición de datos de primera mano, como a las cualidades de observador del propio Gilij. No obstante, la mayor importancia de su obra reside en sus acertados análisis lingüisticos. Además de haber descrito sucintamente el tamanaco y el maipure, pertenecientes a dos de los troncos lingüisticos más extendidos de América del Sur, hizo un trabajo de lingüística comparada con el que se adelantó, con las lenguas del Orinoco, a lo que luego sería el gran aporte de la lingüística del siglo XIX: la comparación con lenguas indoeuropeas. Por este procedimiento agrupó las lenguas del Orinoco en varios troncos, e identificó la correspondencia de sonidos en por lo menos tres lenguas del tronco caribe. Da cuenta de la trascendencia de su acierto el hecho de que esa agrupación haya sido la base de las modernas clasificaciones lingüística que, en último término, sólo han perfeccionado el trabajo y las conclusiones de Gilij. En 1785 se tradujo parte de su obra al alemán. Al español lamentablemente nunca se ha traducido su obra de manera íntegra. En 1956 la Presidencia de la República de Colombia publicó la traducción del cuarto tomo por Monseñor Mario Germán Romero y el Profesor Carlos Bruscantini. En 1965 la Academia Nacional de la Historia de Venezuela publicó los tres primeros volúmenes en traducción del Profesor Antonio Tovar, con una reedición en 1987.