Blas Bruni Celli Venezuela en 5 siglos de imprenta
(Colofón) SANTAFE DE BOGOTA. | En la Imprenta Real, por D. Francisco Xavier Garcia, año de 1811.
21 x 13 cms. 14 pp. Letras redondas y cursivas. A línea tirada. Textos en castellano. Notas al pie de página. Signs.: [¶]4-¶¶4-¶¶¶4-¶¶¶¶2.
Págs. [1]-14: Texto. =: Santafé 19 de Diciembre de 1811. Antonio Nariño. Manuel Benito de Castro. Antonio Viana. Manuel de Santa Cruz, Secretario.
Original existente en el Archivo Histórico Nacional de Bogotá. De un microfilm existente en la F.B. Contiene una acusación contra el Arzobispo electo Juan Bautista Sacristán por no acudir a ocupar su Silla en Bogotá y manifestar su desacuerdo con el movimiento de independencia de Caracas y Bogotá. El documento dice entre otras cosas: El habia arribado á la Guayra ántes de retroceder á Puerto rico, y manifestando su horror á las transformaciones americanas, hizo fuga de aquel punto, donde el religioso y sabio Gobierno de Caracas lo trataba con humanidad y con decoro. No se sabe que hubiera otro motivo que proximamente influyese en la retirada del Sr. Sacristan, sino la justa orden del Gobierno para que se entregase la correspondencia que venia en el Barco de su transporte; pero son bien sabidas las noticias que respecto de este Prelado, y con relacion á los sucesos de la Peninsula, tenia el Supremo Gobierno de Caracas. Vease lo que dixo en aquel tiempo, y lo que aqui por honestidad se ha ocultado hasta ahora en obsequio del M. R. Arzobispo, por consideracion à su dignidad, con el designio de no poner ningun obstáculo á su venida. || Ademas de las razones publicas que influyeron en la detencion del Señor Sacristan (dixo el Supremo Gobierno de Caracas al de Santafè en oficio de 22 de Septiembre de 1810) hubo tambien algunos indicios acerca de su conducta y sus opiniones politicas algo contagiadas por la influencia Francesa. A pesar de esto y de la evidencia que teniamos de haber frecuentado este Señor las antesalas del intruso Rey José, fuè tratado como un Prelado Español sin sufrir otro detrimento que la detencion que creimos favorable al estado politico de este Reyno, y que el silencio que ahora se observa sobre su persona, parece haber justificado plenamente. || El publico no podrá dudar de las aserciones de un Gobierno que siempre ha hablado aun en negocios de menor trascendencia, con suma circunspeccion, sabiendo por otra parte con quanta generosidad trató al M. R. Arzobispo hasta despues de su fuga, poniendo en los mares un Barco à su costa sin gravamen alguno del Sr. Sacristan, para conducir en su solicitud todos los muebles de su equipage, que le fueron integramente entregados en Cartagena. Esta es la conducta de los Gobiernos de America despues de su transformacion, y el de Santafé todavia detenido á pesar de los avisos del de Caracas, y de los clamores del Pueblo en los primeros dias de la revolucion, ha querido parecer mas bien indiferente á su propia causa, y correr los riesgos de un trastorno general, que hacer notorios los motivos de su desconfianza, sufriendo su desopinion para evitar la del M. R. Arzobispo; y remover quantos impedimentos pudiesen obstar á su arribo. || Pero el Sr. Sacristan obstinadamente decidido contra el sistema de la salvacion de las Americas, y en favor de los que pretenden que ellas sigan la suerte de España, sin declararse jamas con aquella sinceridad que corresponde á su caracter, ha divertido el tiempo con largas y misteriosas contestaciones, entre tanto que los que lo rodeaban eran otros tantos enemigos de nuestra causa,y que él mismo sabia explicar sus sentimientos para con la Regencia de Cadiz.