Blas Bruni Celli • Venezuela en 5 siglos de imprenta

NAVARRO DE CAMPOS VILLAVICENCIO, Gabriel


[4537] Inc.: | SEÑOR. Don Gabriel Nauarro de Campos Villaui- | cencio, Capitan de Infanteria Española, ve | zino, y Regidor de la ciudad de Santiago de | Leon de Caracas, de la Prouincia de Veneçuela, | por mi, y en virtud de los poderes que tengo de | doña Eluira de Campos mi madre viuda muger | que primero fue del Capitan Iuan Nauarro mi pa | dre, y despues de Pablo de Ponte, Familiar del san | to Oficio de la Inquisicion, y Escriuano mayor del | Cabildo de la dicha ciudad, etc.

[MADRID, 1646].

28 x 19 cms. 42 hs. foliadas. Letras redondas y cursivas. A línea tirada. Textos en castellano. Reclamos. Signs.: A2-X2.

Fols. 1r-42r, A1r-X2r: Textos. Acusación al obispo Mauro de Tovar. Subtítulos: f. 2v: Agrauios de don Pedro Nauarro Villauicen- | cio, y doña Ximena de Ponte su hermana. f. 8v: Agrauios de doña Eluira de Campos. f. 14r: Agrauios del Alferez Iuan del Corro, y doña | Felipa de Ponte su muger, y | de sus hijos. f. 17r: Agrauios de mi el Capitan don Gabriel Nauarro | de Campos. f. 21v: Agrauios de doña Ynes, y doña Maria, y doña | Eluira de Ponte Villauicencio | Monjas. f. 22v: Agrauios del Capitan don Tomas de Ponte. f. 23v: Agrauios hechos por el Obispo al Cabildo | de la ciudad de Caracas, y a otros | particulares. | AL CABILDO. f. 24v: A PARTICVLARES. f. 27v: Al Gouernador Rui Fernandez de Fuen- | mayor. f. 31v: A los derechos Reales. f. 33r: a la jurisdicion Real. f. 39v: Exc.: CONCLVSION. ¶ Los repetidos agrauios, y desordenadas ac- | ciones, y estraños rigores, y modos de proceder | del Obispo don frai Mauro de Touar, han conci- | tado mas los animos, y sentimiêtos comunes, por | auerle experimentado desatento a su propia esti- | macion, en cosas totalmente repugnantes al esta- | do Sacerdotal de vn Clerigo Presbitero, quanto | mas a vna persona côstituida en la dignidad de O- | bispo, q. requiere tâtas veneraciones. Porq. De ordi- | nario sale en vn cauallo a la gineta, vestido muy de | gala a passearse publicamête por la ciudad, y quâdo | el Deâ dô Bartolome de Escoto estaua en Caracas, | le iba acôpañando en otro cauallo, y se và a diferê | tes partes de los arrabales a passar carrera. Y los dias | de Carnestolendas junta en sus casas Episcopales | muchas mulatas, Indias, y negras, y en los patios se | pone a tirarse naranjas con ellas. Y estandose ha- | ziendo vnas tapias en el lienço que mira a la plaça | se llegò a los tapiales, y dixo a los negros trabaja- | dores, que no sabian lo que hazian, y se entrò en | vno cô ellos, y los ayudò a obrar. Y los mas dias se | sale a la plaça sin sombrero, virrete, ni capa, y se | està passeando al Sol dos, y tres horas. Y llama a las | criadas de los vezinos, y les haze agassajos, y da di | neros, porque le descubran, y cuenten el modo de | viuir de sus amos, y se informa de las menudêcias | mas secretas, y caseras, que todos lo sientê, y mor | muran, y se quexan de que afectadamente se trate | de violar la inmunidad, y penetrar el sagrado, y re | fugio natural, que Dios ha dado a cada vno en los | retiros de su propia casa. Y finalmête ha tenido dê | tro de sus casas Episcopales por mas de quatro a- | ños, la correspondencia, y comunicacion, que côs | ta por informes, testimonios, y papeles remi- | tidos al Consejo de Indias, que la sujeta mate- | ria no da lugar a que se hable con mayor claridad, | por concurrir circunstancias grandes, que prepon | deran, para que mi justissimo dolor ceda, y se rin | da al silencio. || Y de todo lo que va referido en este discurso ha | resultado Que las injusticias notorias del Obispo | estàn manifestando, que fueron venganças de su apasionado rêcor, y de sus odios particulares. Que | las descomuniones impuestas, y proseguidas cô es | trañeza exorbitante, sin mas causa, ni razon que su | albedrio desatento, fuerô armas de la Iglesia Cato | lica, de que se valio impetuosamente, para ame- | drentar los animos de sus subditos, y ponerles en | vn conflicto de temor, que les hiziesse no saber | de si y estar sugetados, y rêdidos a la fiera que los des | pedaçaua, y en que se conuirtio su Pastor. Que las | impiedades executadas tienen circunstancias q. dâ | de si a la imaginacion mucho que discurrir, y que | atêder. Que las vsurpaciones de la Real jurisdiciô, | repetidas, y continuadas siempre, y la destempla- | da resolucion de fabricar el terraplen, dandose el | Obispo a pensar en fortificaciones, excede cô mu | chos quilates de las regulares atenciones de vn Re | ligioso, y de la mente episcopal, y mas juntando | este extremo con la falta de obediencia y cumpli- | miento à las prouisiones de la Real Audiencia, y a | los autos del Gouernador, y demas justicias Rea- | les. Que las permissiones dadas à los Clerigos, y | la introducion que ha dispueto el Obispo, de que | anden con armas y las tengan y vsen dellas en ac- | tos publicos y secretos, siruiendo de instrumentos | para las violentas execuciones de lo que resuelue | aumenta mucho la consideracion propuesta. Que | los atropellamientos de vidas, y haziendas, y hon | ras de aquellos fidelissimos vasallos de V. Mages | tad, y subditos verdaderos, y religiosos de la santa | Madre Iglesia, han padecido vna tormenta confu | sa y deshecha, en que han dado buenas muestras | de la entereza de su fè, del rendimiento de sus ani- | mos à ambas Magestades. || Pero, señor, su desconsuelo es grande, porque | estàn sus haziendas arruinadas con la persecucion | del Obispo, q. de ricos, y sobrados los ha reducido | a pobres, y menesterosos, ocasionando en la casa | de mi madre, y hermanos, y en la mia tan grandes | dispendios de nuestros caudales, que passa en lo e- | fectiuo de cincuenta mil pesos, las honras estan | vltrajadas, y en la miserable ruina que nos puso la | violenta y tiraniçada execucion de la sentencia | del Obispo, en la persona de doña Eluira de Cam- | pos mi madre con pena tan inorme, y afrentosa, | que excede a la de muerte, con grandes ventajas, de | mas de auer diuulgado las notas de infamia, que | ocasionaron sus causas en toda nuestra familia, y | se halla el Obispo tan gustoso en infamarnos, que | ha dado testimonio deste piadoso, y christiano a- | fecto en el Consejo Real de las Indias, querellan- | dose de nosotros con particulares circunstancias | de la pasion que le mueue, y gouierna sus accio- | nes. || La Prouincia de Beneçuela està con increible | escandalo, y todos sus vezinos hazen memoria de | vn lance que sucedio al Obispo don frai Mauro de | Touar quando entrò en aquel Obispado, y fue, q. | luego que saltò en tierra en el puerto de la Guaira | se ofrecieron vnas cuchilladas entre la gente del | Patache, y salio de su casa con vna espada desnu- | da en la mano, y se entrò en la pendencia, de donde | sacò vna herida, y quedò vn comun, y vniversal | reparo de que entraua en el Obispado con sangre, | y la espada en la mano, q. con el tiêpo ha descubier | to no auer sido sin misterio. Y tambien se han real | çado los escandalos publicos con ver, que el Me- | tropolitano de santo Domingo, en su tercera car- | ta executorial declarò por publico descomulgado | al Obispo don Frai Mauro dc Touar hasta que en | tregasse todos los autos, y se intimò al Vicario de la ciudad de Maracaiuo donde se entregò testimo | nio de todo al Notario Eclesiastico, de que dio re | cibo, y sin embargo no quiso entregar los autos el Obispo, antes apelò de la descomunion, y mos | trandose parte, embiò al padre Andres Aluarez | Clerigo a que prosiguiesse la apelacion, y no auiê | dosele admitido acudiò a la Audiencia, por via de | fuerça, donde se declarò que no la hazia el Metro | politano, y en esto se passaron mas de ocho meses, | y pudo tanto su passion, y tenacidad, que se dexò | estar descomulgado tan dilatado tiempo, y dezia | que no se tenia por tal, y exercia su jurisdicion co- | mo sino lo estuuiera, y al cabo vino a dar los pape | les, diminutos, y faltos, quedandose con algunos, | hasta que por mi se pidieron, y señalaron los que | faltaban, y quando no tuuo modo para escusarse | los entregò. || Todos los Reynos, y Prouincias de las Indias | estan llenos deste caso, y a la mira del sucesso, y de | la satisfacion que piden los sangrientos vltrages, y | atropellamientos de honras tan seguras, y acredi | tadas. Cada dia se renueuan estas memorias, por | la calidad de lo sucedido, y porq. La presencia del | Obispo las acuerda viuamente. Y entre las aclama | ciones publicas se pondera como se ha introduci- | do el Obispo sin ningun reparo a turbar, y vsurpar | la jurisdicion Real, que es punto en ninguna ma- | nera dispensable, por los exemplos, y consequen- | cias perniciosas, que pudiera produzir. || Pido, y suplico a V. M. que atendiendo a todo | se tome la resolucion conueniente con el Obispo | estendiendola a que se executen las penas de las tê | poralidades, y estrañeça destos Reynos desde que | le fueron impuestas, y a obligarle por obuiar el es- | candalo implacable, y perturbaciones comunes, | y las côtingencias, q. puede ocasionar a que renun- | cie aquel Obispado. Y mandando, que doña Elui | ra de Campos mi madre, y sus hijos, y deudos sea | mos reintegrados en nuestro honor, con todas las | demonstraciones que fueren possibles, y haziendo | V.M. las declaraciones mas fauorables, y eficazes | que se requieren, y honrandonos de nueuo con al- | gunos fauores, gracias, y mercedes de su poderosa | mano, y liberalidad Real, con que se pueda soldar | vn agrauio tan lleno de circunstancias, que solici- | tan el animo piadoso, christiano celo, paternal am | paro, y magnanima grandeça de V. M. para con vassallos, que humillados a sus pies proponen su | dolor, y sentimiento, y aclaman la deuida satisfa- | cion de sus injurias, esperandola con toda seguri- | dad, y confiança de la justicia, que entre las demas | virtudes resplandece gloriosamente en V. Mages | tad. (Firmas autógrafas originales): Don Gabriel Navarro de Campos. Don Estevan de Prado.

F.B. Colección Eccles.


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